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martes, 16 de octubre de 2007

Tus ojos

Con la venia del mes de noviembre, y la indulgencia del amor al hacer estos versos que refieren el pensamiento pueril de que en un momento las personas se pueden enamorar... Porque la realidad es que, hacia este siglo XXI, el amor se ha vuelto más simple y más complicado cada vez.

En fin, es bonito imaginar esta situación, como un sueño de una tarde o una noche cualquiera… una serie de redondillas en algo extraño que parece ser un poema con rima, que a pesar de lucir por momentos como consonante, en realidad es asonante al considerar la totalidad del texto.



Ayer sin querer me rendí
en esos tus lindos ojos
y espere sin más enojos
que el amor asomara en ti…

Esperé un tanto nerviosa,
dejé que miraras en mí
tanto como yo veo en ti,
en esta vida azarosa.

Extraviadas las pupilas
por instantes se encontraron,
nuestras manos se rozaron
así como las miradas…

Así esa tarde anhelé
con un suspiro ahí en mi piel
y el corazón lleno de hiel,
una y otra vez esperé.

Tarde de tabaco y café,
de miradas aún inciertas,
de precauciones violentas
que obstruyen del amor la fé…

Con dos vidas tan distintas
y la distancia entre los dos,
¿Quién arriesgaría ir en pos
de ilusiones so sucintas?

Solamente de locos un par
cuyo afán sea el de vivir,
que nos les importe sufrir…
si en el inter pueden amar.



Redondilla
La redondilla o cuarteta es una estrofa de cuatro versos octosílabos, con rima asonante o consonante, rimando normalmente el primero con el cuarto y el segundo con el tercero (abba), aunque también puede rimar el primero con el tercero y el segundo con el cuarto (abab).



La primera impresión es de que la métrica ha sido imperfecta, pero el día (y la noche) desde hace rato llegó a su fin. Bajo el amparo de la diferencia de horario con el servidor del blog, aún descansa este escrito en el día 16. Habrá que revisar con detenimiento, los diptongos fonéticos, las consonantes iguales entre una palabra y otra… pero cualquier tarde de ocio servirá bien para ello. Con el aprendizaje de que al ser el verso más corto, requiere de mayor precisión, valga el atrevimiento de intentar unas cuantas redondillas antes de dormir, por el sólo placer de escribirlas un día cualquiera.

3 comentarios:

Clara Pérez dijo...

Este poema que parece perfecto para unos ojos que solo podré mirar cuando cierro los mios.

Que bien.

Bertha Fréitez dijo...

Nada más lindo que un poema de amor, un poema del alma. Nada más lindo que esa espera, que ese deseo, que esas ganas de tener al otro cerca, de volver a ver sus ojos. Gracias a dios existe el recuerdo, que nos hace revivir lo vivido. Cerremos los ojos, como dice clarita, y recordemos. Te quiero mucho marica.

FerGil dijo...

Lo verdaderamente interesante de la poesía es esa precisión que exige y que mencionas. Con tan pocas palabras, no te puedes dar el lujo de usar una equivocada, verdad? Ahi el truco está en lograr que sean las palabras perfectas, pero que siga pareciendo fluido, natural, espontáneo... a veces es más fácil encontrar un político honesto que una palabra adecuada.